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A partir de los 50 años, la pérdida de densidad ósea aumenta el riesgo de fracturas, especialmente en mujeres posmenopáusicas. El ejercicio regular —como caminatas rápidas, yoga, tai chi, subir escaleras o levantar pesas ligeras— es clave para mantener huesos fuertes, mejorar el equilibrio y prevenir caídas. Complementar con una dieta rica en calcio, vitamina D y proteínas vegetales, así como evitar el tabaco y consultar con un médico antes de iniciar cualquier rutina, es fundamental. Además, el ejercicio mejora el estado de ánimo, la salud cardiovascular y la vida sexual. Nunca es tarde para empezar.

El guiso de lentejas con cúrcuma y zanahorias es un plato nutritivo, ideal para el invierno, con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Las lentejas aportan proteínas vegetales, fibra y hierro; la cúrcuma, gracias a la curcumina, ayuda a reducir la inflamación crónica; y las zanahorias, ricas en vitamina A, refuerzan la salud ocular e inmunológica. Es una receta sencilla y completa, perfecta para una alimentación saludable.

A partir de los 40 años, las mujeres pueden experimentar cambios visuales asociados al envejecimiento y a factores hormonales, como la presbicia, el ojo seco o las cataratas. Para preservar la salud ocular, se recomienda realizar revisiones oftalmológicas anuales, proteger los ojos del sol, mantener una dieta rica en antioxidantes y omega-3, limitar el uso de pantallas, evitar el tabaco y controlar enfermedades crónicas como la diabetes. También es clave estar atenta a síntomas visuales anómalos y adoptar hábitos preventivos. La detección temprana es esencial para prevenir complicaciones graves como el glaucoma o la degeneración macular.

El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia (11 de febrero) busca visibilizar la desigualdad de género en las disciplinas STEM y promover la participación plena de las mujeres. A lo largo de la historia, muchas científicas como Rosalind Franklin, Lise Meitner y Jocelyn Bell Burnell fueron injustamente excluidas del reconocimiento por sus descubrimientos. Aunque ha habido avances, persisten barreras como la brecha salarial, la falta de representación y los estereotipos de género. Iniciativas globales, políticas inclusivas y una educación que inspire a las niñas son clave para lograr una verdadera igualdad en la ciencia.

Durante la menopausia, los cambios hormonales pueden aumentar el estrés, afectando el bienestar físico y emocional. Para manejarlo, se recomienda un enfoque integral que incluya ejercicio regular (como caminatas, yoga y entrenamiento de fuerza), respiración consciente, meditación, una alimentación equilibrada (rica en omega-3 y magnesio), apoyo social, terapias complementarias (como acupuntura y aromaterapia), una buena gestión del tiempo y hábitos de sueño saludables.

Descubre cómo mejorar el sueño en la menopausia con consejos prácticos. Aprende a controlar los sofocos, relajarte y cuidar tu alimentación para un descanso reparador.

A partir de los 40 años, las mujeres enfrentan cambios hormonales y un mayor riesgo de inflamación crónica, lo que puede derivar en enfermedades como artritis, problemas cardiovasculares y metabólicos. Una dieta antiinflamatoria, rica en antioxidantes, grasas saludables y fibra, ayuda a reducir este riesgo y mejorar la salud general. Se presentan cinco recetas fáciles y nutritivas con ingredientes como salmón, cúrcuma, jengibre, aguacate, frutos rojos y pasta integral, todos con propiedades antiinflamatorias avaladas por la evidencia científica.

A partir de los 40 años, el cuerpo de las mujeres comienza a experimentar cambios significativos debido a la disminución de estrógenos. Por eso, incorporar suplementos naturales a partir de los 40 puede marcar una gran diferencia en tu calidad de vida. ¡Aquí te lo contamos!